El subtitulador y el zapatero

ADVERTENCIA:

Antes de publicar esta entrada, hay quien me ha avisado de que puede resultar demasiado mordaz. Nada más lejos de mi intención. Solo pretendo explicar (sin dar la sensación de estar impartiendo una clase) por qué a veces nos parece que los subtítulos están “mal traducidos”, y por qué, teniendo en cuenta las limitaciones del medio, no lo están.

A ver, almas cándidas, que yo lo entiendo. Sacasteis buenas notas (o no) en el inglés de bachillerato. Puede que hasta obtuvieseis el título de 3º de la EOI. E, incluso, que os dieran una beca del MEC de 3 semanas en Londres. En resumen, que sabéis inglés, y por tanto tenéis pleno derecho a juzgar una subtitulación.

Con el debido respeto, VA A SER QUE NO. Subtitular de un modo profesional supone mucho más que traducir palabra por palabra un guión. Sí, ya sé que el personaje dice “I truly, deeply love you” y que abajo se lee “Te amo de veras”,  pero, no, el subtitulador no es un inútil que no ha entendido o a quien sencillamente no le ha apetecido añadir el “profundamente” (por poner un ejemplo fácil).

Vamos a empezar por lo obvio: todo no cabe. Creedme, quien está subtitulando también sabe inglés, probablemente un pelín más que vosotros, y le encantaría poder transmitir todas y cada una de las palabras, todos y cada uno de los matices que se encuentran en el original. Pero NO CABE.

Existen ciertas convenciones en cuanto a la subtitulación, que aunque varían según medio de difusión y cliente, para los productos de los que tanto os quejáis suelen ser los siguientes:

-Máximo de dos líneas por subtítulo.

-Máximo de 40 caracteres por línea para cine y unos 35 para televisión, incluyendo toda la puntuación normativa de un texto escrito normal.

-Permanencia mínima del subtítulo en pantalla de 1 segundo.

-Permanencia máxima del subtítulo en pantalla de 3 segundos si es de una línea y de 5 si es de dos líneas, algo más si son canciones.

Para más inri, tenemos que tener en cuenta también que el ser humano tiene una velocidad de lectura limitada (sí, sí, vosotros también). Esa velocidad se ha calculado y fijado en torno a los 15 caracteres por segundo (aunque hay quien admite hasta 19). Por tanto, tener una hermosa traducción de 70 caracteres que expresa exactamente lo que dice el original, pero que dure 2 segundos, NO VALE.

Pero, atención, que esto aún no ha acabado. Ahora toca hablar sobre separación entre subtítulos, de nuevo culpa de las limitaciones de nuestros ojitos: si no existe una pausa entre subtítulo y subtítulo de 160 milisegundos, no detectamos que el subtítulo ha cambiado, se nos “pega” al siguiente subtítulo, y cuando nos damos cuenta de que es un subtítulo nuevo que no hemos leído, ya es demasiado tarde porque hemos perdido unas valiosísimas décimas de segundo.

Ya no parece tan fácil hacer vuestra traducción “perfecta”, ¿no es así? Pues aún no lo he dicho todo. No, señores. Faltan mis amigos los cambios de plano. ¿Qué es un cambio de plano? Básicamente, para que nos entendamos, cada vez que la cámara cambia de posición o perspectiva. Lo más obvio es cuando pasamos de un escenario a otro (ahora estamos con Ted y Marshall en MacLaren’s, y de repente vemos a Barney en su oficina de GNB), pero también existen, y sobre todo, cambios de plano más sutiles, y a estos amiguitos también hay que respetarlos. ¿Cómo? Un subtítulo no puede “pisar” un cambio de plano, esto es, permanecer en pantalla mientras el cambio de plano acontece, ya que nuestro cerebro tiende a volver al principio del subtítulo cuando hay una modificación de escenario. De nuevo, si esto pasa, nos quedamos sin tiempo para leer el subtítulo completo.

No está mal, ¿eh? La cosa se complica mucho más de lo que esperabais… ¡Pues aún hay más! El subtítulo previo al cambio de plano tiene que desaparecer también 1/6 de segundo antes del mismo, de lo contrario nos dará la impresión de que hemos pisado el plano igualmente. Obviamente, hay casos en los que prima la naturalidad del texto y la opción más acertada pasa por pisar el plano igualmente, no vayáis ahora a crucificar a cualquier subtitulador que pise un cambio de plano…

Ay, almas cándidas, que yo comprendo que la desinformación es un lastre del que no tenéis la culpa, pero nosotros, los traductores audiovisuales, tampoco. Y no estaría mal que, por una vez, nos dierais un voto de confianza, y, ¿por qué no decirlo? Zapatero, a tus zapatos.

N. de la T. Gracias al módulo de Subtitulación del METAV, sin el cual yo sería otra alma cándida desinformada.

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16 pensamientos en “El subtitulador y el zapatero

  1. LA CULPA ES DEL TRADUCTOR SIEMPRE BLA BLA BLA INTERNET TROLL BLA BLA BLA YO UNA VEZ HISE UN FAN SUB HOYGAN Y SÉ TRADUSIR YEAH YEAH

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  2. Obviamente el comentario de arriba es de broma 🙂 La verdad es que, quitando algunas veces en las que nos echamos las manos a la cabeza propios y ajenos, lo cierto es que la gente entra cuchillo en mano sin saber muchas veces el mal sabor de boca que se le queda al traductor cuando tiene una traducción perfecta y 1) no cabe en pantalla si es subtitulado o, 2) no cabe en boca cuando es doblaje (y esa aún sienta peor). Y además de todo, nunca llueve a gusto de todos, y al traductor, por mucho que nos pese, las más de las veces además de ser puta nos toca poner la cama…

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  3. Muy buen Post, dejándolo cristalino; no volveré a pertenecer a aquellos que dicen “no ha dicho eso ha dicho lo otro”, aunque me haga sentir listo 😦

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  4. Muy buen resumen. Lo voy a imprimir y llevar varias copias encima para esos momentos incómodos en los que se me hincha la vena del cuello cuando intento defender mi oficio. Además de todo lo que comentas en el post, creo que también habría que recordar que, al fin y al cabo, los subtituladores somos humanos (por suerte) y también tomamos decisiones subjetivas en cuanto a las palabras concretas que usamos y no siempre vamos a coincidir con lo que los demás pondrían.

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  5. Pingback: El subtitulador y el zapatero | Traducción e Interpretación | Scoop.it

  6. No lo he visto mordaz; a fin de cuentas, no hay nada más cargante que leer críticas sobre algo que no se conoce. Creo que has hecho un resumen estupendo de las limitaciones a las que hay que atender cuando se subtitula, así que, aparte de reivindicativa, la entrada también cuenta con un gran carácter divulgativo.

    Un saludo,

    Sergio

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  7. Algunas de las cosas que cuentas me han parecido obvias, pero debo admitir que voy a tomar nota de muchas otras.

    Y sí, desde luego el tono es muy mordaz, pero estoy seguro de que te han dado motivos.

    Muchas gracias por la clase. 🙂

    Saludos.

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