Érase una vez la subtitulación

Desde el día 5 de octubre de 2012, cuando Paula Mariani, profesora del METAV, nos llevó a conocer el laboratorio de subtitulación Laserfilm, tenía pendiente esta entrada, pobrecita. Ahí estaba ella solita, en la categoría de borradores, paciente. Y hoy por fin tengo un hueco para dedicarle la atención que se merece 🙂

Ya sabemos cómo lo hace el traductor para crear los subtítulos de una película (lo explicaba en la entrada El subtitulador y el zapatero), pero, ¿cómo se inserta esa traducción en dicha película? Hoy en día el proceso es cada vez más digital, pero los alumnos del METAV, como digo, tuvimos la suerte de observar cómo todavía se conserva el arte de grabar de verdad, casi “a fuego”, los subtítulos en 35 mm.

Sin más rodeos, en el proceso de subtitulación se dan las siguientes fases:

– Pautado: en esta fase se marcan los tiempos de entrada y salida de los subtítulos. Para ello se tiene en cuenta, obviamente, lo que dice el original, y también se respetan los cambios de plano y los tiempos máximo y mínimo de permanencia en pantalla. Esta es la máquina utilizada a tal efecto:

sala de localización

Sala de localización

– Traducción: traducción del original, con todas las limitaciones (en las que reside la belleza y la magia de la profesión, por cierto) que comentábamos en la anterior entrada sobre subtitulación. El traductor normalmente recibe una tabla con los resultados de la primera fase, esto es: una columna con el original ya pautado, y otra columna en la que debe introducir su versión traducida. En esta tabla suele aparecer el número máximo de caracteres que puede tener dicha traducción.

– Visionado: En esta fase y con ayuda del siguiente aparato, se procede a comprobar que no hay errores y que cada subtítulo está en su sitio. En esta sala, la sala de moviolas, se puede ver y escuchar la película en cuestión al tiempo que se corrigen los subtítulos, si es preciso.

Sala de moviolas

Sala de moviolas

A modo de curiosidad: en el caso de que la película llegue deteriorada, con algunos fotogramas en mal estado, es en esta fase donde la arreglan cortando y pegando (físicamente, con tijeras y celo) el negativo. Creo que a todos los asistentes nos dio un vuelco al corazón cuando nos lo demostraron 😀  Pero lo cierto es que, al volver a ponernos la película restaurada, no se notaba en absoluto. Claro, que luego hay que volver a cuadrar, a partir del “apaño”, los tiempos de entrada y salida de los subtítulos.

El cuerpo del delito

El cuerpo del delito

– Simulación: en esta fase se le enseñan los subtítulos traducidos e incrustados en la peli a algún representante de la distribuidora o del director, para comprobar que están conformes con el resultado y que el lenguaje fluye, que es fácil de seguir.

Sala de simulación (y la espalda de uno de nuestros amables guías)

Sala de simulación (y la espalda de uno de nuestros amables guías)

Como veis, la simulación se hace en una pantalla de ordenador normal y corriente, ya que los subtítulos aún son provisionales, hasta que se llega a la fase de…

– Grabación: una vez dado el visto bueno, se procede a la grabación de los subtítulos en la película. Se trata de una grabación física y definitiva, que se realiza con un láser:

Sala de máquinas

Sala de máquinas

Aquí no hay vuelta atrás, ya que se quema el negativo con el láser, imprimiendo en él de este modo los subtítulos, insisto, definitivos.

– Limpieza: como yo, pensaréis que eso de “limpieza” es una expresión metafórica, pero no. Resulta que es una verdadera lavandería, con su agua y su jabón, en la que se eliminan los restos de ceniza de la película quemada con el láser.

Lavandería

Lavandería

A lo mejor soy solo yo, que soy un poco friki, pero, ¿no os parece un proceso precioso? Tú traduces algo, y allí se va a quedar, grabado en la película para siempre. Ahora, la era digital está acabando con las 35 mm., pero al igual que los nostálgicos empeñados en conservar vinilos, creo que deberíamos mantener esta costumbre. Hay un algo especial en que no se pueda eliminar con un solo click tu obra de la pantalla…

Anuncios

6 pensamientos en “Érase una vez la subtitulación

  1. Vaya, ¡qué entrada tan interesante! A mí también me parece precioso el proceso del que, de hecho, desconocía casi todos los pasos hasta ahora. Así que, ¡muchas gracias por esta explicación tan completa! 🙂

    Por cierto, qué curioso lo del negativo. Quién iba a pensar que se podría arreglar una película de manera tan artesanal, jeje.

    ¡Un saludo!

    Me gusta

  2. Pingback: La semana en 10 entradas (7-11 de enero) | Blog de Leon Hunter

We need to talk...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s