Parte 2/3 de mi resumen del ENETI 2013

20130325-070148.jpg

Volvemos a la carga. Tras comer en una de las típicas teterías granadinas, era el turno de Silvia Parra y su charla sobre traducción en el ámbito notarial. He de reconocer que, dado que se aleja bastante de mi área de especialización, no tomé demasiadas notas sobre las características específicas de la traducción notarial. Sin embargo, sí puedo hablar un poco acerca de lo que se dijo sobre la falta de reconocimiento de la profesión que se sufre en este sector, ya que es extrapolable al resto de especialidades.

Para empezar, a pesar de que se recomienda a los traductores trabajar únicamente hacia su lengua materna por motivos de naturalidad del discurso, los casos en los que el cliente necesitará traducciones inversas de diversos documentos son muy frecuentes, además del caso obvio e inevitable de la interpretación de enlace. Por otra parte, el desconocimiento general de nuestra profesión hace que los clientes a menudo confundan la traducción con la interpretación, llevando a situaciones incómodas como que le pidan al traductor un presupuesto para una traducción y que, al llegar al despacho del cliente en cuestión el traductor se encuentre con que debe interpretar, el presupuesto obviamente cambie, y el cliente se quede insatisfecho.

Otro gran problema con el que nos encontramos es el de la aplicación de tarifas. Por la desconsideración que sufre en general nuestra profesión, los clientes tienden a proponer ellos lo que pueden pagar, como si al ir al dentista le dijésemos “Tengo dos caries, y he presupuestado 30€ para que me las empastes. Gracias”. A las empresas y los individuos ajenos a la traducción, les cuesta considerarnos proveedores de servicios como lo puede ser un dentista, un taxista o el mismo abogado que pide esa traducción notarial. Como resultado, tenemos esos altos índices del tan temido “intrusismo”. Al parecer, en la traducción de documentos notariales el intrusismo está incluso legalizado, pues con las modificaciones del Real Decreto 45/2007 cualquiera puede intervenir como traductor o intérprete si el notario considera que es apto para tal labor. Esperemos que no haya muchos primos de notarios con estancias de tres semanas en el extranjero.

La siguiente ponencia fue la de Manuel Mata, quien proporcionó a los asistentes consejos para llegar a vivir bien de la traducción, basados en sus años de experiencia como traductor e ilustrados con presupuestos y anécdotas reales. Inició su discurso con una afirmación contundente: “Esto os tiene que gustar de cojones”, porque tal y como está planteado el oficio de traductor en la sociedad, sin vocación es difícil que se invierta el esfuerzo necesario.

Propuso cambiar la tarifa por palabras por la tarifa por horas, ya que según él todos los agentes del intercambio se verían beneficiados: el traductor tendría una flexibilidad mayor a la hora de calcular la rentabilidad de su trabajo, y el cliente está mucho más habituado a ese tipo de facturación. Hablando de facturación, nos recordó la existencia de herramientas contables como CalPro o el Tarifómetro, gracias a las cuales se pueden medir de una manera realista los beneficios y no confundirlos con los ingresos. De una manera simplificada, la tarifa, ya sea por palabra o por hora, no puede ser una cifra arbitraria, sino que es el producto de la siguiente fórmula:

Rentabilidad = Ingresos – (Costes fijos + Costes variables)

También hay que tener en cuenta que Murphy es implacable, que los imprevistos surgen cuando menos nos conviene. Asimismo, a veces los traductores obviamos que, a efectos prácticos, la semana no tiene 7 días ni los días tienen 24 horas.

Otro de sus consejos fue el de combinar dos especialidades: “Una por el gusto y una por el gasto”. También nos contó cómo alguien le preguntó si sabía Flash para ofrecerle un trabajo y que el dijo que por supuesto… y acto seguido se puso a aprender Flash. No hay que perder oportunidades, ni de trabajar ni de aprender. Por último, nos alentó a continuar: “No ha habido ningún estudiante mío que no haya llegado si se lo ha propuesto”.

Entonces pasamos a la mesa redonda con Eugenia Arrés y Oliver Carreira. De esta intervención me quedo en especial con algunas frases clave (bueno, y con los gorros estupendísimos que se pusieron para que los asistentes perdiéramos el miedo a preguntar):

Eugenia Arrés:
“Vendeos por lo que sabéis hacer… o por lo que queréis saber hacer”.
“Tu cliente es el mundo”.
“Uno digievoluciona todo el tiempo en la traducción”.

Oliver Carreira:
“Las cosas cambian, pero la traducción o algo parecido a la traducción va a seguir ahí […] La gente se gana la vida traduciendo manuales de salchichadoras”.
“Es tan importante el ansia de aprender como tener claro lo que a ti te gusta”.

DSC_0210

En resumen: hay que reinventarse en lugar de rendirse poniendo como excusa la crisis. Ambos ponentes son el claro ejemplo de que la vida da mil vueltas, y que como traductores enamorados de nuestra profesión debemos aprender a adaptarnos pero que, si no nos convence, siempre se puede virar el rumbo. Fue una mesa redonda inspiradora y positiva, para irnos a la cama con más ganas que nunca de dedicarnos a la traducción. Y lo que vendría al día siguiente nos reafirmaría en esa idea.

El viernes lo inauguró Curri Barceló con un breve repaso de la evolución de los videojuegos, así como una explicación del organigrama tipo de las empresas de videojuegos a fin de ilustrar todas las oportunidades de trabajo que ofrece una industria muy atractiva para muchos: en el departamento de traducción/localización, en los departamentos de marketing o diseño, como tester o programador, y un largo etcétera. Estoy segura de que alguien más al día con estos temas os podrá hacer un resumen más preciso, o incluso la propia Curri quien, como ya sabéis, está muy presente en las redes.

La siguiente mesa la ocuparon tres emprendedores ejemplares: Elena Fernández, fundadora de Trágora; Oliver Carreira, que esta vez nos hablaba como fundador de Duckling&Co; y Begoña Martínez, fundadora de Matiz y Júramelo. Pero su experiencia y consejos que, creedme, no tienen desperdicio, los compartiré con vosotros mañana a esta misma hora.

Me encanta dosificar los buenos recuerdos de esta fantástica experiencia 🙂

Anuncios

2 pensamientos en “Parte 2/3 de mi resumen del ENETI 2013

    • ¡Gracias! Y tanto, siempre pasa. Cuando no se rompe el ordenador justo antes de hacer la copia de seguridad del último encargo, te llega una traducción interesantísima cuando estás hasta arriba de proyectos “por el gasto” 😉

      Me gusta

We need to talk...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s