Y, finalmente, el final. ENETI 2013.

A la tercera va la vencida: finalmente, el final de mi “resumen” del ENETI 2013 en Granada.

Nos quedamos con la presentación de Curri Barceló. Tras este repaso a la industria de los videojuegos, Elena Fernández nos habló de “Los 10 mandamientos del traductor emprendedor”. La entrada al respecto de Traducir&Co resume muy bien lo que se dijo, pero yo os lo voy a repetir porque realmente pienso que, en estos tiempos en los que esconder la cabeza como una avestruz parece la opción más tentadora, este decálogo nos lo tendríamos que tatuar todos en la frente 😉

Para empezar, Elena dijo algo muy cierto: “Emprender no es darse de alta como autónomo […] emprender es una actitud”. Partiendo de esa base, la fundadora de Trágora Traducciones y Trágora Formación nos indicó el camino para alcanzar esa actitud necesaria:

1. Sentirás pasión por lo que haces. Con la frase de Woody Allen en el proyector, “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”, Elena nos preguntó qué es aquéllo que haríamos gratis el resto de nuestra vida… “Y, ahora, cobrad por ello”.

2. No serás una víctima, serás responsable. Sí, las cosas están difíciles. Pero si no lo intentas, la culpa es tuya, no de la crisis. En este punto, la joven emprendedora nos propuso algo que, si bien parece sencillo, lo tenemos tan interiorizado que se hace realmente cuesta arriba: durante un mes, no nos quejemos por nada. Ni por la crisis, ni por las tarifas, ni por los trámites en Hacienda. Por nada. Yo aún no he empezado, ¿alguno de los asistentes lo está consiguiendo?

3. No tendrás miedo. No tener miedo no es ser un kamikaze, sino atreverse a luchar por eso que haríamos gratis pero por lo que debemos cobrar para sobrevivir. En el proyector, la frase de Thomas Edison “No he fracasado, sólo he encontrado diez mil formas para que no funcione”.

4. Tendrás los pies en el suelo y la cabeza en las nubes. El mandamiento que, sin duda, más me gustó; el que rige mi forma de vida. Estar loco no es ser irresponsable, es atreverse a soñar lo que otros dan por imposible. Antes de que existieran los aviones, muchos pensaron que Santos Dumont no lo conseguiría, probablemente incluso él mismo. “Si de todas formas vas a tener que pensar, piensa en grande” (Donald Trump).

5. Abandonarás tu zona de confort. “Muchos sabréis lo que es la zona de confort… porque estáis en ella”, dijo sin cortarse Elena. En efecto, la mayoría de las personas viven en torno a lo que conocen, lo que les es cómodo y no les asusta. Y esa no es la forma de emprender. Emprender es arriesgarse, y uno no se arriesga mucho desde el sofá de casa enviando su CV desde Infojobs o similares. “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein).

6. Saldrás de tu zulo. Íntimamente relacionado con el punto anterior, lo que Elena nos quería transmitir es que, por muy orgullosos que estemos de ser traductores en pijama, el mundo está fuera de nuestro despacho. Asistir a eventos como el ENETI, a congresos, a cursos; establecer contactos con gente de nuestro gremio pero también de otros (si fuera traductora de videojuegos, me interesaría asistir a convenciones de videojuegos, por ejemplo). Aunque Twitter sea maravilloso, al final seguimos siendo animales gregarios, y nada supera el calor humano… ni siquiera a la hora de hacer negocios.

7. No dejarás de formarte e informarte. Lo que más me fascina de esta profesión y una de las principales razones por las que la escogí (aparte de pasarme la adolescencia traduciendo —gratis— las canciones de Bon Jovi) es el hecho de que nunca, jamás, me podré permitir dejar de aprender. Elena nos alentó a que, en esos 30 días sin quejas, hagamos también una lista de lo que aprendamos cada día.

8. Tendrás una marca personal. “Tu marca es lo que dicen de ti cuando no estás en la habitación” (Jeff Bezos). Destaca por algo, haz que te recuerden entre los cientos de traductores que ya hay. La joven emprendedora nos hizo reflexionar sobre lo que diferencia a una marca blanca de una marca. ¿La calidad? Unos mínimos de calidad se presuponen. Es EL PRECIO. Crea tu marca para elegir tus tarifas.

9. Amarás a tu competencia. Elena lo expresó claramente y sin endulzar: “Si la sopa quema no es porque está caliente, es porque tú estás tonto”. La culpa de tu fracaso no es de la competencia feroz y a menudo desleal. Probablemente estés planteando algo mal. Además, de esa competencia se aprende, de sus errores y de sus aciertos. Analiza lo que hacen y hazlo de modo diferente, hazlo mejor. “Usted no tiene que hacer las cosas primero, tiene que hacerlas bien” (Jack Dorsey).

10. No pensarás. Harás. Este mandamiento no precisa de mucha explicación 🙂

Esta intervención me recordó que, hace poco, no recuerdo dónde, escuché una conversación en la que una persona adulta le decía a un joven que ojalá él hubiera nacido en esta época, en la que da igual lo que estudies o lo que hagas porque no hay esperanza. Así, hubiera perseguido su sueño en vez de estudiar lo que tenía salidas aseguradas. En vez de quejarnos, intentemos pensar que esta tan nombrada crisis nos hace libres de correr los riesgos que deseemos, puesto que incluso lo que antes no era arriesgado ahora no garantiza nada.

Tras Elena, habló Oliver Carreira, el fundador de Duckling & Co, con sus “Ideas alternativas para la creación de empresas”.

Según Oliver, la clave no es tanto innovar o intentar cambiar el mundo, sino detectar la necesidad (o crearla). Puso como ejemplo una empresa de churros a domicilio, Telechurro: no han inventado nada nuevo, pero han visto que a la gente los domingos le apetece comer churros en pijama. ¿No puedes montar tu empresa a lo grande por falta de recursos? Lánzate con los llamados microemprendimientos, microempresas que requieren una inversión muy baja. ¿Te da miedo de todas formas? Oliver nos habló del experimento del “producto mínimo viable”, que consiste en el lanzamiento del producto a pequeña escala para ver la reacción de una parte de los clientes potenciales antes de lanzarse con toda la artillería. Se trata pues de un experimento que sirve para determinar empíricamente si el producto es viable o no, invirtiendo los mínimos recursos posibles.

Lo que hay que tener claro a la hora de emprender, según Oliver, es lo siguiente: “¿Qué estoy dispuesto a perder?” Nosotros, los traductores, aunque no tengamos que invertir en una máquina de hacer churros, sí que tenemos que tener en cuenta ciertos gastos e inversiones (autónomos todos los meses, alojamiento y dominio web, alguna herramienta TAO, un buen ordenador) que pueden disuadirnos a la hora de emprender. Pero hay que planteárselo como lo hizo nuestro ponente, “tengo ahorrado tanto y puedo permitirme perderlo”; calcula que, con lo que ganaste en verano de camarero en el chiringuito, te puedes permitir X meses como autónomo sin ganar ni un céntimo. Si tras esos meses no tienes ningún beneficio, lo único que has perdido es lo que podías perder. Después de todo, ¿qué precio le pones a tus sueños?

Además, no todo tiene que adoptar la forma S.L. o S.A. como medida de éxito. Existen las cooperativas y otras iniciativas sociales de empleo, en las que además de ganarte el pan haces de este mundo un lugar algo mejor. Oliver nos puso el ejemplo de La Fageda, una cooperativa sin ánimo de lucro que emplea a personas con discapacidad mental y trastornos psíquicos severos de la comarca de la Garrotxa, en Girona. Sin ánimo de lucro no implica que los trabajadores no cobren, sino que los beneficios generados por encima de los gastos fijos y variables se reinvierten en la propia empresa, bien ampliando (como su nueva fábrica de helados en Badalona), bien creando y mejorando sus iniciativas sociales (como una residencia de antiguos trabajadores en la Fageda).

En esta línea, la última parte de la charla me pareció tan bonita como adecuada: “no es lo mismo ganar dinero que generar riqueza”. Oliver explicó que, cuando montamos una empresa, creamos una persona jurídica: “Esa personita nueva que vamos a crear, esa persona jurídica, tenemos que intentar que sea buena, como cuando educamos a un hijo e intentamos que no vaya matando a gente por ahí”. Montarnos por nuestra cuenta puede dar miedo por el riesgo económico que conlleva, pero la responsabilidad de nuestra iniciativa va mucho más allá de las pérdidas monetarias que pueda generar: si no nos gusta el mundillo corporativo desalmado, que pasa por encima de cualquier cosa y de cualquiera para incrementar sus beneficios… no seamos parte del mismo. A lo mejor nuestra empresa de traducción no va a arrasar el Amazonas o emplear mano de obra infantil, pero, a pequeña escala, podemos escoger que nuestra plantilla no esté formada únicamente por alumnos en prácticas no remuneradas, o pagarle a nuestros traductores 3 céntimos por palabra, ¿no? Seamos consecuentes. Seamos buenas personas creando buenas personas para buenas personas.

Siguiente charla: “Qué necesitas para dedicarte a la traducción por tu cuenta”, por Begoña Martínez, fundadora de Matiz Soluciones Lingüísticas y, más recientemente, Júramelo.es. Según mi antigua profesora de Técnicas de Interpretación Simultánea en la Universidad de Murcia, son 5 las normas básicas para lanzarse al mundo de la traducción freelance:

1. Investiga. Está muy bien decidirse a saltar a la piscina, pero antes hay que preguntarse si tiene agua. Investiga tu nicho de mercado. Investiga a tus clientes potenciales, a tu competencia. Investígate a ti mismo, sé un soñador realista: “¿Qué es lo que te pone?”

2. Piensa. Nunca dejes de pensar. ¿Qué necesita el mundo? ¿Qué necesito yo? Ya me he lanzado, ¿ahora qué? ¿Cómo me mantengo? ¿Cómo mejoro?

3. Sal. El mundo está ahí fuera, “Dentro de casa no se liga”. Si tanta gente duda de la eficacia de Meetic o Match para buscar pareja, ¿por qué buscamos clientes solo por Internet?

4. Sigue. Pase lo que pase. Ya lo dice el refrán, Roma no se construyó en una hora. Para avanzar hay que seguir caminando.

5. Aprende. Aprende de tus errores, de los errores de los demás, de tus aciertos, de los aciertos de los demás. Y aprende por aprender, de todo.

La charla de Begoña se basó en gran medida en la metáfora de que tu relación con tu trabajo debería ser como tu relación con tu pareja: “Hay mucho sufrimiento en la vida para estar en un trabajo que no te gusta o para estar con un esposo que no te lo hace bien”. Ser feliz en tu profesión es una combinación de tres factores: te encanta, se te da bien, y te da de comer. Alcanzar la conjunción de los tres factores es difícil, pero no deja de ser una cuestión de trabajo duro:

Ser feliz en el trabajo

“No quieres estar en tu lecho de muerte pensando: ‘Ay, qué bien pagado he estado toda mi vida'”

Cómo lograrlo

“Emprender es un eufemismo para currar, currar y currar”

Encuentra el modo, y si no lo encuentras, VETE YA. No merece la pena. Si puedes elegir, no merece la pena. Y, a la edad media de los asistentes al ENETI, lo más normal es poder elegir.

Begoña nos habló del modelo de negocio Canvas, aunque muy rápido porque nos quedábamos sin tiempo. Se trata de un modelo diseñado por expertos que describe de manera lógica cómo una idea de negocio nuevo puede funcionar. Begoña nos pidió que, en el lienzo que adjunto a continuación, anotásemos todos los elementos (clientes, ventaja competitiva, canales de distribución, relaciones con los clientes, fuentes de ingresos, recursos, actividades, alianzas, estructura de costes) para empezar a detectar cuáles podrían ser las estrategias diferenciadoras de nuestra empresa, los problemas con los que nos podríamos topar y las posibles soluciones, que pueden incluso pasar por reinventar el modelo completo. Fue una pena no disponer de más tiempo para esta sección, pues se trata de un modo práctico, funcional y sencillo de elaborar un plan de negocio para legos como yo en esto del business. 

Business_Model_Canvas

Lo que sí quedó bien claro es que, para que seas feliz en tu negocio y, por tanto, que este funcione, hemos de dividir el Canvas en tres partes: 1) La parte de abajo, los costes e ingresos, deben, como en cualquier plan de negocio, estar, como mínimo, equilibrados. 2) La parte de la izquierda, incluyendo la columna sobre valor añadido, es lo que se nos tiene que dar bien. 3) La parte derecha, incluyendo también la columna sobre valor añadido, es lo que nos tiene que apasionar.

Por último, esta emprendedora nos recomendó los libros “The lean startup”, de Eric Ries, y “The personal MBA”, de Josh Kaufman.

Tras la pausa del café, Anne Martin nos trajo una visión cruda y a la vez esperanzadora (admiro tanto a la gente capaz de conciliar esas dos características) de la interpretación como activismo social. Para empezar, trató de desmitificar la actividad traductora. Cito textualmente (dentro de las limitaciones de mi oxidada toma de notas):

“La traducción y la interpretación como puente entre culturas […] es una noción ingenua y romántica. Los intérpretes de Guantánamo no están actuando como puentes entre culturas. Es mucho más complejo”.

“La invisibilidad del traductor es un mito, en tanto que intervenimos en los textos, y más evidentemente en el caso del intérprete, que está físicamente presente”.

“Otro mito: la neutralidad del traductor. [Por una parte] todo individuo está ideologizado [tiene su cultura, sus conocimientos, su personalidad. Por otra parte] todo texto está sujeto a interpretaciones diversas”.

Una vez desmontados esos mitos, Anne Martin nos contó anécdotas sobre cómo la interpretación en determinados conflictos ha podido influir en las penas de personas juzgadas debido a las narrativas utilizadas, por ejemplo en el caso de Taysir Alony. También nos contó que en Iraq han muerto más intérpretes que cualquier otro grupo civil, debido a que generalmente ambos bandos los ven como traidores.

Pero no todo es negro y horrible y sin remedio:

Anne Martin

Existen iniciativas, como Ecos o Babels, que buscan un mundo mejor mediante la interpretación voluntaria. Echad un vistazo a sus páginas, hay proyectos realmente interesantes.

Por último, Anne también nos recomendó un libro que puede encontrarse aquí: “Hay alternativas”, de V. Navarro, J. Torres López y A. Garzón Espinosa, con prólogo de Noam Chomsky.

Entonces llegó el turno de Daniela Rubio. Daniela es ciega, y es traductora. Trabaja con dos ventanas, una con el texto original leído por un programa conversor de texto a audio, y otra con el procesador de textos y la ayuda de una herramienta llamada Fleksy, que funciona con un algoritmo que interpreta lo que se intenta escribir en un teclado que no se está mirando o que no se puede ver, guiándose por la posición relativa de las teclas.

Nos contó sobre los avances en el uso de las etiquetas alternativas de los e-books como medio para la accesibilidad, en las tabletas táctiles para braille; nos convenció de que hacer contenido accesible no requiere más tiempo ni más dinero, solo buena voluntad.   Todo ello con ejemplos prácticos, demostrándonos el funcionamiento de cada herramienta en vivo, y dejándonos un momento después para acercarnos y ver de cerca los dispositivos. Fue una charla muy enriquecedora.

Sin duda, esta traductora es una inspiración, la personificación del “si quieres, puedes”. Pero, sobre todo, el mensaje de Daniela era de sensibilización: “Vosotros no tenéis discapacidad visual, pero podéis encontraros en vuestra vida profesional con gente con discapacidad, y ahora ya sabéis que no pasa nada, que podemos trabajar con vosotros, que hay medios para ello”. Sobre todo en nuestro gremio deberíamos de ser conscientes de esta realidad, al fin y al cabo “La traducción y la interpretación tratan de hacer algo accesible para personas muy diferentes”. Accesibles en el sentido más amplio de la palabra.

Tras los aplausos bien merecidos a Daniela Rubio, llegó la hora de… ¡el Harlem Shake del ENETI! No os riáis mucho de nosotros, anda:

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Llovía en Granada, pero los índices de humedad más altos no se encontraban en el ambiente… sino en la presentación a cargo de José Luis Castillo Flores del grupo de investigación ETEP sobre traducción en el erotismo y la pornografía. Mi compañero metavero nos habló de esta industria multimillonaria, que apenas ha notado los efectos de la crisis, que se consume a nivel mundial… y que cuida tan poco y tan mal a sus traductores.

El hecho de que el consumo de pornografía sea tabú en casi todas las culturas, tiene como consecuencia que todas las actividades relacionadas sean consideradas como “indignas”, incluida la traducción: tarifas indignas e indignantes, condiciones pésimas como trabajar contrarreloj sin transcripción, el completo anonimato del traductor (a veces voluntario), y un largo etcétera.

ETEP lo forman cuatro jóvenes que quieren cambiar esta situación: el porno y la literatura erótica se traducen, siempre se han traducido y siempre se traducirán. Es hora de estudiar este campo como la modalidad de traducción especializada que es, con su terminología y sus convenciones, y empezar a luchar por los derechos de esos traductores, cuyo trabajo, aunque cueste creerlo, entraña la misma dificultad que el de un traductor audiovisual y literario (no todo son gemidos).

ETEP

José Luis nos habló de algunas de las investigaciones que están llevando a cabo. Por ejemplo, ¿el sexo del traductor influye a la hora de traducir textos eróticos? Al parecer, las mujeres tienden a suavizar el lenguaje. Si el consumidor de películas porno lo que quiere es acción, ¿por qué es tan importante el doblaje del producto? ¿Es preferible adoptar soluciones más libres que literales en la traducción de literatura erótica? ¿Está preparada la industria de los videojuegos, muchos de ellos muy sensuales, para incluir personajes homosexuales o transexuales sin perder ventas? ¿Y qué hay de la censura en países como China? ¿Determinará esta los nichos de mercado para los traductores y/o las decisiones traductológicas que se adopten? Todo está por estudiar. Paradójicamente, la traducción erótico-pornográfica es aún terreno virgen 😉

El último ponente, Xosé Castro, nos presentó “La caja de herramientas del traductor”. Quienes hayan visto a Xosé Castro en acción, sabrá que sus charlas están llenas de consejos prácticos y mucho buen humor. He aquí algunas de las frases que me dio tiempo a anotar entre carcajada y carcajada:

“En el momento en que decidimos ser traductores, los libros, las conversaciones, dejan de ser una opción: tenemos que ser gente cool, gente cool-ta”.

“Un traductor debe ser curioso. Un traductor es bueno cuando se cuestiona quién es el Fulano que le da nombre a su calle”.

“Un traductor es un Fulano, estadísticamente una Fulana, sentada delante de un ordenador” (y por ello debemos cuidar nuestro “pecé” y conocer todo lo que nos ofrece).

“Tenemos que cometer raticidio: el ratón hace perder mucho tiempo”.

Xosé Castro

Es una buena idea usar un explorador para el trabajo y otro para el ocio, y en el primero no tener las contraseñas de Facebook y Twitter memorizadas.

A continuación nos habló de varios “trucos” para abandonar a ese maldito roedor (Alt+tabulador para pasar de una aplicación a otra, por ejemplo), algunas opciones importantes pero poco conocidas del Word (los metadatos) y de Windows (la columna de recuento de palabras en “detalles”), determinados programas y páginas web muy útiles para traductores (TeamViewer o TabCloud, entre otros)… pero como esta entrada es interminable os dejo que investiguéis por vuestra cuenta 😉

Como colofón del encuentro, se votó la nueva junta de AETI y se despidió a la antigua en un acto muy emotivo, se votó también que el próximo ENETI se celebrará en el campus de Soria de la UVA, y se sortearon unos maravillosísimos cursos sin que me tocara a mí ninguno 😦

Junta saliente - Junta entrante

Una etapa que termina, otra que comienza. Christian y Judith, os echaremos de menos, pero sabemos que Carmen y Elena estarán a la altura.

Siento que la entrada sea tan larga. Me gustaría poder resumir, pero me encantaron tanto todas las ponencias que me da penita privaros de información 😉

Desde TraducArte quiero dar las gracias a la magnífica organización, pues no es tan sencillo poner de acuerdo y controlar a 400 traductores frikis. Además, el lugar era inmejorable, idílico. También quiero dar las gracias al programa de “Acoge a un traductor” en general y a mi anfitriona en particular, Isabel Hernández. También a mi adorada AETI, por ser el germen de esta maravillosa iniciativa resucitada. Y gracias a todos los que habéis tenido la paciencia de leer hasta aquí 😉

Nos vemos en Soria el año que viene. De verdad, no os lo perdáis: merece la pena.

Mascota ENETI 2013

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